«Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es donde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes de tenerme a mi, y demás puñetas estilo David Copperfield, pero no tengo ganas de contarles nada de eso»
El guardián entre el centeno (The catcher in the Rye) (1951) de J.D. Salinger
Jerome David Salinger (Nueva York 1919-Cornish, Nuevo Hampshire 2010) escribió cuentos y relatos (Nueve cuentos, Franny y Zooey, Levantad carpinteros la viga del tejado y Seymour…, pero solo una novela: The catcher in the Rye. Perteneciente a una rica familia judia de comerciantes originarios de Polonia y Lituania, su vida estuvo marcada por la II Guerra Mundial, donde luchó y fue, también, miembro del contraespionaje. Muy controvertido en todos los aspectos de su biografía, escritor de culto en USA, fue censurado durante años por su única novela. Tras su gran éxito, se retiró de la vida pública y falleció de muerte natural a los 90 años.
El guardián entre el centeno es una novela de obligada lectura. Su protagonista (Holden Caulfield, un joven de 16 años de una familia acomodada de NY) relata en primera persona los días que van desde su expulsión de su instituto al inicio de las vacaciones de Navidad hasta la llegada a su casa. Durante su narración se muestra enfrentado a todo el sistema (institutos, profesores, compañeros de habitación, amigas, sociedad…), con reflexiones que demuestran su inestabilidad emocional de la adolescencia, pero también cierto problema de salud mental. Las únicas excepciones a esta tormenta hormonal de crítica furibunda son su hermano Allie, fallecido, y su hermana Phoebe.
El guardián entre el centeno tuvo y tiene una gran influencia cultural dentro y fuera de USA. Ha sido relacionado con temas de pop, rock y rap (Guns N´ Roses, Billi Joel, o Green Day, por ejemplo), pero también con famosos asesinatos (el asesino de Lennon, Chapman, esperó su detención leyendo El guardián entre el centeno hasta que llegó la policía). Por deseo de Salinger, la novela nunca se llevó al cine.
Editorial edhasa. Traducción de Carmen Criado
