«En la casa de mi abuela paterna, en Fiume, el vestíbulo era amplio y luminoso. Contra una pared se apoyaba una gran mesa de madera maciza con patas extrañas, ora delgadas, ora voluptuosamente abultadas, que terminaban en grandes bulbos».
Verde agua (Verde acqua), de Marisa Madieri (1987).
Marisa Madieri (1938-1996) escribio dos novelas (Verde agua y El claro del bosque) y numeroso cuentos en antologías y revistas.
Verde agua es un precioso diario, de textos cortos, en el que la autora nos relata algunos episodios de su vida en la frontera italiana y yugoslava durante la postguerra europea de mediados del siglo XX. Es un libro sobre el exilio istriano y sobre la familia, pero ese relato es solo una excusa para dejarnos una auténtica obra maestra, un pequeño clásico contemporáneo como lo llama la crítica italiana.
El libro termina con un postfacio de «su compañero de la vida», Claudio Magris, que utiliza la cita de Nietzsche «somos profundos, volvamos a ser claros» para definir el texto de Marisa Madieri.
Una joya para disfrutar.
Editotial Minúscula. Traducción de Valeria Bergalli. Postfacio de Cludio Magris.
